Un hogar es mucho más que un techo: es el lugar donde se construye nuestra historia, donde cuidamos a quienes queremos y echamos raíces. Por eso, garantizar el acceso a una vivienda digna y segura también significa defender el derecho de las familias a permanecer en la ciudad y construir aquí su futuro.
A través de 40 mil acciones de vivienda, se impulsa la construcción, rehabilitación y mejoramiento de hogares para las familias de la Ciudad de México. Atendiendo también las necesidades de quienes han vivido los efectos de los sismos, reforzando y rehabilitando viviendas para devolverles seguridad y tranquilidad.
Frente al encarecimiento de la vivienda y el riesgo de desplazamiento, se trabaja para que jóvenes, personas trabajadoras y familias puedan seguir haciendo comunidad en los barrios donde han construido su vida. Porque el desarrollo de la ciudad debe permitir que sus habitantes puedan crecer en ella sin perder sus raíces.
Cada vivienda entregada, rehabilitada o mejorada representa más que una obra: es la posibilidad de vivir con tranquilidad, conservar los vínculos con la comunidad y mirar hacia el futuro con la certeza de tener un lugar al que llamar hogar.